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Sostenibilidad empresarial: por qué necesitas implantarla

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11 minutos de lectura
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Históricamente, los modelos de empresa tradicional han priorizado maximizar su ganancia por sobre cualquier otro parámetro. Sin demasiado interés acerca de su impacto en la comunidad. En la actualidad, los negocios se están adentrando en una realidad donde predomina la conciencia ambiental y social.

La sostenibilidad empresarial es vital a la hora de conseguir que un negocio se convierta en un verdadero agente de cambio. Su objetivo es minimizar los efectos negativos en materia de ecología, demografía y finanzas y que puedan ser provocados por nuestra actividad económica.

Al menos en España, las empresas sostenibles o comprometidas con el medio ambiente están viviendo un auge que les brindará una posición privilegiada en el futuro próximo.

Qué es la sostenibilidad empresarial

La definición de sostenibilidad hace referencia a la implementación de un modelo de negocio que no perjudique, a través de su actividad, a las generaciones futuras. En ámbito empresarial, esta definición aplicada a la gestión de gastos y política de empresa se centra en la reducción de “daños colaterales”.

A menudo, organizaciones de todo tipo y de diversas industrias generan más efectos nocivos sobre las comunidades y el ecosistema, que aquellas soluciones que puedan brindar mediante sus productos o servicios. Sin embargo, gracias al cambio generacional de las últimas décadas, cada vez son más los usuarios y clientes que demandan a las compañías mayor conciencia, por lo que los negocios han ido integrando el concepto de sostenibilidad en sus estrategias.

Sostenibilidad en empresas

En consecuencia, cada vez es mayor la necesidad para que las organizaciones alineen sus valores y cultura, en relación a las nuevas prioridades que tiene una enorme mayoría de la población. El tipo de sostenibilidad que se defiende puede ir desde el social, hasta el financiero y el medioambiental.

Tanta es la importancia que este concepto tiene dentro de la actualidad empresarial que, según la revista Forbes en 2018, más del 80% de los consumidores valoran positivamente a las marcas que apuesten por la sostenibilidad. Es decir, aquellas que contribuyan o se preocupen de reducir el impacto ambiental de sus operaciones.

Innovación y pandemia

El impacto global del COVID-19 obligó a varias empresas a recurrir a la innovación en cuanto al abastecimiento de materiales. Sobre todo por el repentino cierre de fronteras y la dificultad de acceder a ciertos flujos de distribución de material. Si bien antes de la pandemia el eje principal estaba en la eficiencia, hoy en día, y debido a los meses de pandemia, se centra en la diversidad y redundancia.

Así lo explica el informe de El futuro de la sostenibilidad en las empresas, de Forética. Según el análisis de la organización, la transición energética mundial se encuentra en tal punto, después de la pandemia, que se revalorizará la salud climática por encima del beneficio financiero.

La crisis de la COVID-19 también ha replanteado el papel de las empresas en la sociedad, en términos de responsabilidad, pero también como un agente clave a la hora de asegurar una recuperación inclusiva en un contexto post COVID-19, afirma la entidad en el informe en relación a la sostenibilidad en negocios.

Pasos hacia la sostenibilidad empresarial

Construye y fortalece la confianza

Más que una tendencia, una realidad. La directiva 2014/95 ya preveía una futura obligatoriedad en la transparencia de nuestra actividad empresarial, en lo que respecta a la sostenibilidad. Así lo explica el mismo informe de Forética:

La divulgación de información no financiera resulta esencial para la gestión de la transición hacia una economía mundial sostenible que combine la rentabilidad a largo plazo con la justicia social y la protección del medio ambiente.

Sobre todo en lo que se refiere al ámbito de Recursos Humanos, ya que construir una base sólida de argumentos fortalecerá nuestra calidad de marca de cara al empleado. Trabajar la confianza es fundamental, y enseñar quiénes somos vence a una estrategia centrada solo en decir lo que hacemos.

Pon foco en las preocupaciones climáticas

El riesgo climático es una de los principales retos globales para este año. Según las Naciones Unidas, este año será fundamental para marcar las bases a seguir en la lucha contra el cambio climático. Después de la celebración de la COPE26 (UN Climate Change Conference) en Glasgow, este año estará repleto de eventos que definirán la estrategia de las empresas para los siguientes años.

Entre ellos, la publicación del IPCC, el Grupo Intergubernamental de Expertos del Cambio Climática. Este informe, dividido en tres partes que se publicarán a lo largo del año, es el primero sobre la situación actual del planeta y urgencias en temas de sostenibilidad desde la adopción del Acuerdo de París en 2015.

Integra la innovación en tu estrategia

Una vez están claros los dos puntos anteriores, es hora de pensar en estrategias que los respente. Por una parte, se puede hacer hincapié en la fuente de recursos, optando por fuentes de energía renovable, hasta alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono. Sin embargo, también es importante la relación que un negocio tiene con su alrededor. Esto se transmite a través de mejorar las condiciones de vida de sus trabajadores y, por ende, de su comunidad mediante salarios justos.

Por otra parte, integrar un modelo de economía circular permite reducir el consumo de recursos naturales y la producción de residuos. Por ejemplo, trabajando con materiales reciclados o que tengan una huella de contaminación mínima.

Beneficios de la sostenibilidad

Si concebimos la realidad empresarial como una actividad dirigida hacia la eficiencia, resulta difícil encontrarle hueco a la sostenibilidad. Sin embargo, los beneficios que aporta una estrategia centrada en la sostenibilidad empresarial puede marcar un antes y un después en nuestro negocio.

Sin embargo, una estrategia de sostenibilidad añade un valor especial a nuestro negocio. De esta manera, una empresa que se preocupe por esta estrategia contará con una serie de activos económicos, sociales y medioambientales que otras no tendrán.

Impacta positivamente en las ventas

De acuerdo con un reporte publicado en 2018 por la consultora internación The Nielsen Company el 68% de los consumidores europeos esperan que las empresas tomen acciones para conservar el medioambiente y por tanto, tienen mayores intenciones de compra sobre aquellas marcas que cuentan con “políticas verdes”.

Los usuarios son cada vez más exigentes, gracias a la gran variedad de oferta que tienen sobre según qué productos. Por lo tanto, una estrategia de sostenibilidad puede impactar de manera directa en las ventas, sobre todo, gracias a la reputación de marca que construye. Por otra parte, un estudio de la Universidad de Harvard afirma que la venta de productos sostenibles aumentan seis veces más que los de una empresa tradicional.

Mejora el employer branding

Comprometerse con la reducción de desperdicios y ser transparente sobre el progreso ayuda a generar credibilidad y relaciones basadas en la confianza con los clientes, socios y empleados. La sostenibilidad en ámbito empresarial es una fuente de valores y, por lo tanto, de ventaja competitiva a la hora de destacar entre los negocios del sector.

Por otra parte, en la era actual, y de la misma manera que ocurre con la Responsabilidad Social Corporativa, una estrategia de sostenibilidad es vital para los clientes.

Evita inconvenientes legales

Optar por prácticas ambientalmente responsables, ayuda a las empresas a anticiparse a posibles futuras regulaciones legales. Cada vez son más los países y regiones que impulsan nuevas restricciones a favor del medioambiente, por lo que esto reduce los riesgos operativos y puede traducirse en una ventaja competitiva.

De esta misma manera, en España es obligatoria la presentación de un Informe de Actividad No Financiera en todas las empresas mayores de 250 empleados. Sin embargo, casi la mitad de los negocios españoles (un 45%) desconoce que este archivo es obligatorio.

Tipos de sostenibilidad empresarial

Los tres tipos de sostenibilidad en negocio, o mejor dicho los tres pilares de la sustentabilidad, son aquellos que en definitiva conforman a las llamadas “empresas de triple impacto”.

No todos los proyectos cuentan con modelos susceptibles de caer en esta categoría, sin embargo, sí es posible que las organizaciones privadas se apoyen en al menos uno de estos conceptos con la finalidad de optimizar sus operaciones y contribuir positivamente sobre el bienestar laboral, de los consumidores y del entorno

Sostenibilidad ambiental

Este tipo de metodología es sin dudas la más conocida. Refiere a la interacción responsable entre las empresas con el medio ambiente con la finalidad de evitar el agotamiento o degradación de los recursos naturales. Todo esto con el objetivo de permitir conservar el medioambiente a largo plazo.

Básicamente, su objetivo es potenciar y garantizar el crecimiento económico de un negocio, sin que su actividad repercuta en el ecosistema en el que opera. La innovación es un elemento fundamental dentro de esta estrategia.

Sostenibilidad social

El concepto de sostenibilidad empresarial orientada a lo social es acogido y conceptualizado por la Organización de las Naciones Unidas como aquella capacidad de identificar y gestionar los efectos de la actividad privada (ya sean positivos o negativos), sobre las personas.

Directa o indirectamente, las actividades privadas repercuten tanto en lo que les sucede a los trabajadores, como a los clientes y comunidades locales.

Sostenibilidad económica

Es posible definir a la sostenibilidad económica como la capacidad de las empresas de iniciar, desarrollar y mantener sus operaciones dentro de un rango de estabilidad en el mediano y largo plazo. Cuando nos referimos a recursos humanos, esto significa contar con una baja tasa de rotación, un alto ROI y la mayor productividad posible.

Entendemos la sostenibilidad económica como un balance entre las necesidades del ser humano, y la manera en la que las satisface y consigue sus objetivos empresariales sin dañar al ecosistema.

Objetivos de las empresas sostenibles

Existen varias maneras de aplicar este elemento dentro de las empresas. Uno de los ejemplos de sostenibilidad es la búsqueda o creación de mecanismos alternativos que reduzcan la generación de derechos en la cadena de producción.

Con el auge de este movimiento, en 2015 la Organización de las Naciones Unidas adoptó un conjunto de objetivos a cumplir de manera global. Cada uno de estos objetivos tiene sus metas en particular y el año 2030 como la fecha límite para ser conseguidos.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

  • ODS de Fin de la pobreza: Es el principal objetivo del programa Desarrollo Sostenible. Tiene como objetivo poner fina. la pobreza en todas sus formas alrededor de todo el mundo.
  • ODS de Hambre cero: Casi el 10% de la población mundial padecen hambre, unos 10 millones de personas en un año y unos 60 millones en cinco años. Si las estimaciones siguen así, el número superará los 840 millones de personas para el 2030.
  • ODS de Salud y bienestar: Después de la crisis sanitaria del COVID-19, los gobiernos del mundo se están centrando en garantizar una vida sana así como promover el bienestar en todas las edades.
  • ODS de Educación de calidad: Este objetivo de desarrollo sostenible se centra, sobre todo, en garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad durante toda la vida y para todos. También hace hincapié especial en la igualdad de oportunidades de aprendizaje.
  • ODS de Igualdad de género: El quinto objetivo de desarrollo sostenible centrado en conseguir la igualdad entre todos los géneros, así como el empoderamiento de mujeres y niñas.
  • ODS de Agua limpia y saneamiento: Una de acda tres personas no tiene acceso a agua potable. Por lo que uno de los objetivos de desarrollo sostenible para esta década es garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, así como el saneamiento, para todos.
  • ODS de Energía asequible y no contaminante: Las fuentes de energía son cada vez más accesibles y sostenibles. Si bien el acceso a la electricidad en los países más pobres se está acelerando y la energía renovable está logrando muy buenas resultados, aún hay 3.000 millones de personas en el mundo que necesitan un acceso a fuentes de energía limpios y seguros.
  • ODS de Trabajo decente y crecimiento económico: Antes de la pandemia, ya se preveía que uno de cada cinco países vieran sus ingresos per cápita disminuir o quedarse estancados. Por ello, tras el paso del COVID-19, es una prioridad promover el crecimiento económico inclusivo y, sobre todo, un empleo y trabajo decente para todos. De esta manera, la sostenibilidad empresarial se convierte en un elemento clave a cuidar.
  • ODS de Agua, industria, innovación e infraestructura: Es primordial introducir y promover nuevas tecnologías centradas en la innovación y en la sostenibilidad, para permitir que el comercio y producción internacional usen de manera eficiente los recursos a su alcance.
  • ODS de Reducción de de las desigualdades: Existe un plan para conseguir los objetivos de desarrollo sostenible, pero también es una prioridad garantizar que ningún país o población se quede atrás en el camino hacia un mundo más sostenible. Por ello, este apartado tiene como finalidad asistir a aquellos países vulnerables y que necesitan ayuda para responder al impacto y consecuencias del COVID-19.
  • ODS de Ciudades y comunidades sostenibles: El rol de las ciudades en el nuevo orden mundial es indudable. Para 2030, se espera que el 60% de la población resida en ciudades. Las ciudades representan el 70% de las emisiones de CO2, por ello es vital poner como objetivo de desarrollo sostenible un plan de urbanización que sea inclusivo, seguro, resiliente y respetuoso con el ecosistema que lo rodea.
  • ODS de Producción y consumo responsable: Los países deben encontrar la manera de que la producción de alimentos y productos cumpla con los mínimos de sostenibilidad empresarial. Esto significa hacer más y mejor, pero utilizando menos recursos. Por ello, es un objetivo de desarrollo sostenible desvincular el crecimiento económico de un país o de una empresa, a costa de la degradación medioambiental.
  • ODS de Acción por el clima: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático también es una de las prioridades en la agenda 2030. Los efectos de este fenómeno ya se han dejado ver en los últimos años, ya que esta década ha sido la más calurosa que se ha registrado.
  • ODS de Vida submarina: Otro de los objetivos de desarrollo sostenible es respetar y entender que el océano es una fuente de vida para los seres humanos. Por lo tanto, gestionar correctamente y de manera sostenible este recurso es vital en esta nueva década.
  • ODS de Vida de ecosistemas terrestres: Otro de los objetivos primordiales en la agenda por el desarrollo sostenible es detener e invertir la degradación de la biodiversidad terrestre. Por lo tanto, una de las preocupaciones mundiales alcanzar una gestión sostenible de los bosques, así como luchar contra la desertificación e impedir el deterioro de la biodiversidad del planeta.
  • ODS de Paz, justicia e instituciones sólidas: A lo largo de los años, el número de conflictos ha aumentado, así como ha disminuido la reputación de las instituciones gubernamentales. Pero, por otro lado, más de 70 millones de personas en todo el mundo se han tenido que desplazar de sus hogares huyendo por guerras u otros conflictos bélicos y políticos.
  •  ODS de Alianzas para lograr los objetivos: Todos estos objetivos de desarrollo sostenible se pueden alcanzar a través de la cooperación internacional. Por ello, contar con una alianza sólida es vital para que muchos países puedan recuperarse del paso del COVID-19 e, incluso, de su situación previa a la llegada de la pandemia.

Indicadores de sostenibilidad empresarial

Como hemos visto en artículos anteriores, los KPI (key performance indicators) o indicadores clave, son valiosos instrumentos en recursos humanos que, entre otras cosas, nos ayudan a medir la performance de los empleados y son vitales en las evaluaciones de desempeño.

Pero además de este rol clave, los KPI son también fundamentales al momento de implementar un plan de sostenibilidad. Si estás considerando implementar estrategias de conservación de recursos y no sabes por donde comenzar, puedes iniciar considerando estos indicadores:

Indicadores de sostenibilidad ambiental

  • Utilización efectiva de los recursos naturales.
  • Medición del agotamiento de los recursos y materias primas.
  • Minimizar el uso de materiales y productos nocivos para el medio ambiente.
  • Prevención de impactos negativos en los ecosistemas.
  • Producción y uso de productos inocuos para el medio ambiente.

Indicadores de sostenibilidad social

  • Porcentaje de empleados que consideran que la empresa actúa de forma responsable.
  • Número de empleados a tiempo completo dedicados a proyectos de inversión social.
  • Fondos recaudados por para organizaciones humanitarias y sin fines de lucro.
  • Porcentaje de los ingresos operativos dedicados a la contribución social.
  • Salarios, contratos y beneficios para empleados.
  • Donaciones y otros gastos sociales.
  • Inversión total en la comunidad.
  • Satisfacción, retención, fidelización del cliente.
  • Satisfacción, competencia y compromiso de los empleados.

Indicadores de sostenibilidad financiera

  • Balance general de empresa.
  • Precios de acciones.
  • Gestión de riesgo laboral.
  • Políticas de contabilidad.
  • Gastos pasivos y activos.
  • Evaluación de presupuesto.

La sostenibilidad empresarial no solamente es vital para contribuir a la preservación del medio ambiente y las comunidades donde se insertan las organizaciones. Es también un brazo fundamental para la salud de las compañías, el mejoramiento de la vida profesional de los empleados y, además, reporta grandes beneficios en la relación con consumidores y usuarios.

 

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Felipe Valenzuela es Content Specialist para el mercado español en Factorial. Graduado en Comunicación e Industrias Culturales por la Universidad de Barcelona, tiene experiencia creando contenido para diferentes formatos y canales desde 2017.

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